lunes, 19 de abril de 2010

eficacia sin esfuerzo


Mucha gente sólo considera haber obtenido realmente algo, cuando lo consigue con esfuerzo y sacrificio. En el taichi, sin embargo, nuestro objetivo no es lograr un físico atractivo ni desarrollar poderes extraordinarios. Simplemente nos ejercitamos de forma suave y consciente, de forma que le cuerpo vaya encontrando por sí mismo su propio equilibrio. De esta forma, evitamos todo esfuerzo con objeto de que cada ejercicio aporte más eficacia corporal y menos desgaste físico.

Parece no haber trabajo muscular en nuestro ejercicio, pero activamos todas las articulaciones del aparato locomotor. Simulamos no respirar, y así nuestra respiración se vuelve tranquila y regular. Fingimos flotar en el aire, pero estabilizamos nuestra posición firmemente en las piernas. Aparentamos estar inmóviles, aunque continuamente estamos ajustando nuestra postura para lograr el equilibrio estático. Ocultamos nuestra fuerza en posiciones que parecen ser débiles, y así la preservamos en nuestro interior.

La salud se puede lograr sin esfuerzo gracias al taichi, pero para ello es necesaria la atención continua en todo lo que se hace, y mantener una constancia en la práctica. Sin alardes en los movimientos, pero con conciencia de los mismos.