domingo, 11 de abril de 2010

el nivel de taichi


A menudo, en el mundo del taichi, se habla del "elevado nivel" que poseen algunos instructores o de la "poderosa energía" que desprenden, como si hubiera alguna forma objetiva de medir tan abstractos conceptos. En un intento de comprender lo que quieren decir muchos practicantes con estos apelativos, he intentado codificar de manera lógica una serie de parámetros de valoración:

1. La capacidad de usar el taichi como un arte marcial, para lo cual se creó originalmente.

2. La capacidad de usar y transmitir sus beneficios para la salud.

3. El desarrollo personal (psicológico o espiritual) que se logra con su práctica, y que puede verse reflejado en una imagen de autocontrol o de carisma de cara a los demás.

Para establecer el nivel marcial no hay más pauta de valoración que el combate físico; es decir, la capacidad de derrotar a tus oponentes en una pelea, con o sin reglas establecidas. Algo que parece en contradicción con el espíritu propio del taichi, pero única forma de saber si tienes dominio marcial o no.

Más delicado es saber el nivel terapéutico de tu taichi, aunque hay un baremo perfectamente objetivo: Si gozas de buena salud y te sientes vital y pleno en todo lo que haces, ciertamente tu taichi es elevado desde este punto de vista. Si padeces continuamente molestias, te encuentras a menudo cansado o falto de motivación, y eres propenso a la enfermedad, deberías cuestionarte seriamente si tu práctica es correcta. Además, si eres instructor, debes saber trasmitir que pautas te han conducido a ese estado de bienestar. Y no se trata sólo de alentar a tus alumnos a que "dejen fluir su energía libremente", sino a saber corregir en cada uno de ellos los aspectos fisiológicos que puedan estar limitando su práctica.

Aún más difícil sería establecer el desarrollo personal que se obtiene con el taichi. Existen instructores que imparten sus clases totalmente en silencio, rodeándose así de un aura de misterio. Apenas hablan, por lo que parece que viven sumidos en una total calma trascendental, ajenos al mundanal ruido. ¿Cómo saber si esto es realmente así? Autorealizarse con el taichi no es algo que provoque una apariencia externa concreta, en cada cual se manifiesta de una manera, por lo que, si quieres aprender taichi y buscas instructor, no busques "silenciosos iluminados", sino insidiosos charlatanes que no cesen de explicarte una y otra vez los principios y las pautas de este sutil arte...

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