lunes, 5 de noviembre de 2012

razón de Ser, razón de Hacer


A veces no queda clara la razón por la que conviene realizar Taichi, y en que medida la inversión de tiempo, dinero y energía es productiva. Si se pudieran expresar de forma concisa los motivos que inducen a la práctica y la mantienen, para mí serían los siguientes:

  • El desarrollo de la Conciencia Corporal, que permite sentir las tensiones y las malas posturas de cara a equilibrarlas y evitar, de esta manera, que deriven en dolores o problemas articulares serios.
  • La calma psico-emocional que surgen de armonizar respiración y movimiento, recuperando en el organismo ritmos pausados, y adquiriendo así un mayor control del estrés, la inquietud o la ansiedad.
  • La adquisición de un manejo más fluido del Cuerpo, gracias a la práctica constante de movimientos suaves e ininterrumpidos, que minimizan el esfuerzo con el cual se hace cada gesto y actividad.
  • La fuerza, mental y física, que se deriva de todo lo anterior y que es, sencillamente, la eliminación de aquellas tensiones que limitaban una energía que todos poseemos de forma innata.


Tan sólo hay una traba que impide obtener estos resultados, y es una acititud personal inconstante y derrotista, según la cual uno se autolimita al presuponer que es incapaz de realizar movimientos complejos e inalcanzables. Lo curioso es que el esfuerzo real que se precisa para practicar Taichi, no es mayor del que se precisa para pasear tranquilamente por el parque. Por eso, cuando la gente me pregunta sobre los requerimientos físicos del Taichi, yo respondo: "¿Puedes andar? Entonces puedes hacer Taichi."