martes, 26 de julio de 2016

qigong de las 8 palmas

Acabamos de subir un nuevo vídeo a nuestro canal de youtube, en el cual se muestra la secuencia de qigong de las 8 palmas, con el nombre de cada una de ellas, y especificando los tiempos respiratorios de cada ejercicio.


Esta rutina constituye un trabajo importante para los brazos, sirviendo de complemento a la práctica del Taichí, ya que el desarrollo de la musculatura de las extremidades superiores suele ser escaso en las formas que se practican habitualmente.

Cada ejercicio ejercita una intención específica de los brazos, y se corresponde con uno de los 8 trigramas del "I Ching" (viento, agua, montaña, tierra, trueno, fuego, lago y cielo). El orden de los ejercicios varía según los maestros, y las posiciones de los pies también pueden sufrir modificaciones, pero el manejo de las manos cubre las principales direcciones de las técnicas propias del Taichíchuan y el Pakuachang.

Confiamos que os sirva para vustra práctica habitual, pues se ha grabado de forma que puedan seguirse y realizarse los movimientos según se mira el monitor...

viernes, 15 de julio de 2016

el camino del ciempiés

En psicología se denomina el "dilema del ciempiés" al efecto que se produce cuando, en la ejecución de una actividad que se realiza de manera automática, se incita al sujeto a reflexionar sobre ella y a analizar la secuencia de acciones y movimientos que está realizando, entorpeciendo así la tarea en cuestión o, incluso, interrumpiéndola.

En experimentos con jugadores de golf expertos, que llevaban años de práctica, el hecho de hacerles conscientes de lo que hacían con su cuerpo disminuía su precisión; sin embargo, con los principiantes sucedía lo contrario, siendo precisamente esa consciencia en el control de los movimientos la que mejoraba su técnica. Es decir, la conciencia facilita el aprendizaje y la destreza en las primeras fases, pero alcanzado cierto punto de experiencia, esa misma conciencia puede interferir negativamente en la actividad.

En el Taichí se juega continuamente con ambas situaciones. Es preciso aplicar una conciencia corporal para poder adquirir el control del movimiento y de la postura del cuerpo, pero también hay que aprender a dejar al cuerpo que busque la mecánica adecuada, para que la secuencia fluya de forma continua y suave. Es por eso que los principiantes parecen a  veces realizar movimientos demasiado macánicos y robotizados, dando una cierta apariencia de torpeza al moverse. Es una una fase necesaria para que el cuerpo recuerdo esas mecánicas naturales que haya podido olvidar. Pero una vez recuperadas, es el cuerpo el que, con una orden mínima de la mente, ha de encontrar la forma más adecuada, fácil y eficaz de moverse.

Igual que un ciempiés cuando camina, creando una secuencia inconsciente y precisa del movimiento de sus patas... O, si usamos la metáfora del jinete (símbolo de nuestra parte racional) y el caballo (representación de nuestro cuerpo físico), se podría describir como ya lo hizo el literato español Armando Palacio Valdés:

 "Cuando bordeamos un abismo
y la noche es tenebrosa,
el jinete sabio suelta las riendas
y se entrega al instinto del caballo"